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Publicado el 30 de julio de 2026 a las 8:46

San Juan atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su historia institucional. En un solo hecho, la provincia perdió al jefe y al segundo jefe de Bomberos, al subjefe de la Policía y al director de Protección Civil, cuatro funcionarios que integraban la conducción del sistema de Seguridad y que viajaban para participar de una misión de apoyo en La Rioja.
La tragedia ocurrió este miércoles 29 de julio, cuando el helicóptero en el que se trasladaban se precipitó en una zona montañosa ubicada entre San Juan y La Rioja. Junto a ellos también murieron el piloto Matías Valenzuela y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta, quienes formaban parte del operativo destinado a combatir el incendio forestal que afecta al cerro Guanchín, en Chilecito.
Las víctimas sanjuaninas fueron el comisario general Rubén Castro, jefe de Bomberos; el comisario inspector Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos; el director de Protección Civil, Carlos Heredia; y el comisario general Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan.
La noticia generó una inmediata movilización de organismos provinciales y nacionales. Mientras se perdía el contacto con la aeronave, el Gobierno activó el comité de emergencia encabezado por el secretario de Seguridad, Enrique Delgado, en tanto que la investigación quedó bajo intervención de la Justicia Federal, como establece el Código Aeronáutico para este tipo de siniestros.
La alarma se activó alrededor de las 10:30, cuando el Servicio de Búsqueda y Salvamento de la Empresa Argentina de Navegación Aérea detectó la emergencia. Desde ese momento comenzaron las tareas para localizar el helicóptero, que había partido desde Valle Fértil rumbo a Chilecito.
Durante varias horas, el operativo estuvo marcado por la incertidumbre. La búsqueda se concentró inicialmente en la zona conocida como Caballo Anca, un amplio campo fiscal cercano a Ischigualasto, donde la geografía y la ausencia de caminos dificultaron el ingreso de los equipos de rescate.
Finalmente, los restos del Bell 412EP fueron encontrados en el paraje Los Arrieros, al norte del Parque Provincial Ischigualasto. Los primeros rescatistas llegaron desde La Rioja, mientras que quienes ingresaron desde San Juan recorrieron más de 13 kilómetros a pie para alcanzar el lugar del impacto.
Aunque las primeras versiones apuntaban a que la neblina o la escasa visibilidad podían haber influido en el accidente, esa hipótesis fue descartada posteriormente por las autoridades. Hasta el momento no existe una explicación oficial sobre qué provocó la caída de la aeronave y la investigación continúa.
El helicóptero pertenecía a la empresa Jasfly S.A. y había sido dispuesto para colaborar con el operativo nacional de combate de incendios. Horas antes del accidente, los ocupantes habían participado de una capacitación del Sistema Nacional de Manejo del Fuego en San Juan.
A medida que avanzaba la jornada se fueron confirmando las identidades de los fallecidos. La conmoción se trasladó rápidamente al Cuartel Central de Bomberos y a la Policía de San Juan, donde familiares, compañeros y autoridades comenzaron a reunirse apenas se conoció el desenlace.
El gobernador Marcelo Orrego, quien se encontraba de viaje oficial en Estados Unidos, expresó públicamente sus condolencias. También lo hizo el mandatario riojano Ricardo Quintela, mientras que instituciones de toda la provincia manifestaron su pesar por lo ocurrido.
Como consecuencia del hecho, el Gobierno provincial decretó tres días de duelo, ordenó que las banderas permanezcan a media asta y suspendió los actos oficiales de carácter festivo.
Por la cantidad de víctimas fatales, el episodio se convirtió en el accidente aéreo más grave registrado en San Juan. La provincia había sufrido otros siniestros de este tipo, entre ellos el ocurrido en 2013, cuando cayó el helicóptero en el que viajaba el entonces gobernador José Luis Gioja y falleció la diputada nacional Margarita Ferrá de Bartol, además de los accidentes registrados en 2017, 1990 y 1985.
Mientras la Justicia Federal intenta determinar qué ocurrió en los minutos previos al impacto, los equipos de rescate continúan trabajando para completar el operativo en una de las zonas más complejas de la provincia. El traslado de los cuerpos quedó sujeto a las condiciones del terreno, ya que el acceso sólo puede realizarse a pie.