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Publicado el 28 de mayo de 2026 a las 20:19

La investigación por la muerte de Carlos “Pichi” Paredes, el conocido vecino de Valle Fértil que falleció mientras permanecía detenido en la Comisaría 12 de San Agustín, continúa avanzando bajo estrictos protocolos judiciales y forenses.
El fiscal de la UFI Delitos Especiales, Francisco Pizarro, brindó detalles en Es Lo Que Hay sobre las actuaciones realizadas en las últimas jornadas y buscó llevar tranquilidad a la comunidad vallista, donde persisten dudas y sospechas sobre lo ocurrido.
Según explicó el funcionario judicial, el caso comenzó la noche del 28 de abril, cuando Paredes fue detenido por una contravención luego de un altercado con un grupo de adolescentes en inmediaciones de la plaza principal de San Agustín.
De acuerdo con la reconstrucción oficial, el hombre habría agredido físicamente a uno de los menores, situación que fue advertida por efectivos policiales tras la denuncia de los jóvenes.
“Paredes fue detenido por una contravención y trasladado a la Comisaría 12. Posteriormente, pasada la medianoche, personal policial lo encontró colgado dentro de la celda”, relató Pizarro.
El fiscal detalló que el detenido era la única persona alojada en el sector de calabozos y que, minutos antes del hallazgo, había solicitado permiso para ir al baño.
Tras confirmarse el fallecimiento, la UFI Delitos Especiales activó el denominado Protocolo de Minnesota, un mecanismo internacional utilizado para investigar muertes ocurridas bajo custodia estatal.
“Cuando se produce una muerte dentro de una comisaría, nosotros investigamos pensando en la hipótesis más grave posible”, afirmó el fiscal.
Pizarro explicó que se preservó completamente la escena y que desde Capital se trasladó un equipo especializado integrado por personal de Criminalística, médicos legistas, fotógrafos y peritos forenses.
Debido a la distancia con Valle Fértil, el operativo demandó varias horas y el levantamiento del cuerpo recién pudo concretarse alrededor de las cinco de la mañana.
Uno de los puntos que más cuestionamientos generó en la comunidad fue la demora para permitir el contacto de familiares con el cuerpo. Sobre esto, el fiscal explicó que se trató de una medida estrictamente vinculada a la preservación de evidencia.
“Si alguien toca el cuerpo antes de completar las pericias, se puede perder evidencia clave para determinar qué ocurrió”, sostuvo.
Uno de los datos centrales revelados por Pizarro tiene que ver con las conclusiones preliminares de la autopsia y de la junta médica convocada posteriormente.
Según indicó, los estudios forenses fueron categóricos en descartar signos compatibles con un estrangulamiento.
“La autopsia y la junta médica determinaron que no hay ningún signo de estrangulamiento, sino de ahorcamiento”, afirmó.
El fiscal remarcó que el cuerpo no presentaba golpes ni lesiones externas compatibles con una agresión física previa.
Además, explicó que la autopsia fue realizada por dos médicos forenses —y no uno, como ocurre habitualmente— para otorgar mayores garantías de transparencia.
En la junta médica posterior participaron también la médica forense Beatriz Vázquez, profesionales vinculados a la querella, familiares del fallecido y representantes de organismos de derechos humanos.
“Lo importante para nosotros es darle claridad y legalidad a todo el procedimiento”, señaló Pizarro.
Durante la entrevista, el fiscal reconoció que en Valle Fértil existen vecinos y allegados de Paredes que sospechan de un posible accionar policial.
Sin embargo, aclaró que por el momento no existen elementos que permitan sostener esa hipótesis.
“Nosotros investigamos la causa como si pudiera tratarse de un homicidio”, reiteró.
También recordó que él mismo intervino en la causa contra el oficial Rodríguez, condenado por el homicidio de un camionero en Valle Fértil, para remarcar que la Fiscalía avanzará “hasta las últimas consecuencias” si aparecen responsabilidades penales.
Como próximo paso de la investigación, la UFI Delitos Especiales realizará una autopsia psicológica.
La medida consistirá en reconstruir el perfil emocional, social y conductual de Paredes mediante entrevistas con familiares, amigos y personas cercanas.
“La autopsia psicológica sirve para reconstruir cómo era la víctima y entender distintos aspectos de su personalidad y contexto”, explicó el fiscal.
Finalmente, Pizarro aclaró que desde la Justicia nunca se ordenó que el velatorio fuera realizado a cajón cerrado y atribuyó esa decisión a cuestiones vinculadas al estado del cuerpo y los tiempos transcurridos entre la muerte, la autopsia y la entrega a la familia.