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Publicado el 27 de abril de 2026 a las 22:52

En San Juan, las cuentas públicas muestran un panorama más sólido que en otras provincias, aunque no escapan al contexto económico nacional. Según explicó el economista Eduardo Coria Lahoz, titular de la Fundación para el Desarrollo Global, si bien los ingresos por coparticipación y recaudación crecen en términos nominales, al descontar la inflación se registra una caída real de entre el 4% y el 5%.
Aun así, destacó que la provincia mantiene superávit fiscal y un manejo “conservador” de las cuentas públicas, con recursos financieros disponibles que superan los $70 mil millones. “Dentro del contexto actual, San Juan está ordenada. No tiene los problemas financieros graves que sí muestran otras provincias”, aseguró.
En ese marco, y ya en el plano nacional, crecen las dudas sobre el rumbo de la economía argentina. En un contexto donde “no hay plata en la calle” pero los precios siguen en alza, la combinación de baja circulación de pesos, dólar contenido y consumo débil no está logrando, al menos por ahora, frenar la inflación.
Coria Lahoz explicó que detrás de este fenómeno hay un cambio de estrategia del Gobierno de Javier Milei. Según detalló, mientras que en 2025 el foco estaba puesto en contener la inflación y el tipo de cambio, desde este año el objetivo principal pasó a ser la acumulación de reservas.
En ese sentido, aseguró que el Banco Central ya compró unos 6.000 millones de dólares en lo que va del año y podría superar los 15.000 millones si se mantiene el ritmo. Sin embargo, ese proceso tiene efectos colaterales: para comprar divisas se emiten pesos, y ya no se están absorbiendo como antes.
“Hoy hay más liquidez en el sistema y tasas mucho más bajas. Eso busca reactivar la economía, pero también empieza a presionar sobre el dólar”, explicó.
De hecho, las tasas de interés bajaron fuerte: de niveles superiores al 100% anual el año pasado, hoy se ubican por debajo del 20%. Esto facilita el acceso al crédito, tanto para empresas como para el consumo, con financiamiento en cuotas mucho más accesible.
Pero hay un efecto inverso: el ahorro en pesos pierde atractivo. “Hoy un plazo fijo es el peor negocio”, resumió el economista, al advertir que en las últimas semanas comenzó a crecer la demanda de dólares.
A pesar de este escenario, el tipo de cambio se mantiene relativamente estable, en un rango de entre $1.400 y $1.500, impulsado por el ingreso de divisas del agro, emisiones de deuda de empresas y provincias, y una mayor demanda de pesos en los últimos meses.
Sin embargo, el equilibrio es frágil. “El Gobierno va a tener que moverse entre dos variables: bajar tasas para reactivar, pero evitando que se dispare el dólar”, señaló.
En cuanto a la inflación, Coria Lahoz fue claro: el problema sigue vigente. Con niveles cercanos al 3% mensual, Argentina continúa entre los países con mayor inflación del mundo, pese a la baja respecto del 200% anual registrado anteriormente.