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Publicado el 14 de abril de 2026 a las 12:25

El debate sobre el maltrato animal volvió a tomar fuerza en San Juan luego de un fallo reciente en Mendoza que estableció una condena de cumplimiento efectivo, marcando un precedente clave en la región. En ese contexto, el abogado especialista en derecho animal, Horacio Carrizo, advirtió sobre la necesidad de actualizar la legislación vigente y avanzar en herramientas judiciales más eficaces.
Carrizo explicó que el caso mendocino, ocurrido en enero de este año, logró una sentencia de dos meses y un día de prisión efectiva para el responsable de maltrato animal. Si bien la pena puede parecer baja, el letrado remarcó que “lo importante es el precedente que abre la posibilidad de que los jueces dicten condenas de cumplimiento efectivo”.
Uno de los puntos centrales que destacó fue la existencia de fiscalías especializadas en Mendoza, algo que —según señaló— sería fundamental replicar en San Juan. “Es una decisión que debe tomar el Ministerio Público Fiscal. Hoy los casos los lleva una UFI genérica, pero necesitamos estructuras específicas para abordar esta problemática”, afirmó.
En paralelo, el abogado valoró el proyecto impulsado por el Ejecutivo provincial para declarar a los animales como “seres sintientes”, aunque advirtió que debe ir acompañado de medidas concretas. “No puede quedar en letra muerta. Es un cambio de paradigma importante, pero necesita herramientas reales para aplicarse”, sostuvo.
Además, Carrizo hizo foco en la necesidad de modificar la Ley 14.346, vigente desde 1954, que regula el maltrato y la crueldad animal. Según explicó, la normativa actual no diferencia las penas entre ambos delitos y establece sanciones que van de 15 días a un año. “La crueldad tiene un mayor grado de injusto y debería tener una pena más alta. También es necesario tipificar conductas como el abandono o la zoofilia, que hoy no están contempladas”, indicó.
En cuanto a los casos más frecuentes en la provincia, el especialista señaló que predominan el abandono y el maltrato por negligencia, especialmente por falta de alimentación, hidratación y condiciones adecuadas. “No se puede tener un animal expuesto al sol, sin agua ni comida. Eso también es maltrato”, remarcó.
El crecimiento de animales en situación de calle fue otro de los ejes abordados. Carrizo sostuvo que el problema no radica en los animales sino en la falta de políticas públicas sostenidas. “El único método ético de control poblacional es la esterilización masiva. No alcanza con campañas aisladas”, explicó.
También se refirió a los conflictos que genera la presencia de perros callejeros en espacios públicos y zonas comerciales, así como los accidentes provocados por animales sueltos en rutas. En ese sentido, insistió en que la responsabilidad recae en el ser humano y en el Estado. “No podemos culpar al animal. Es un ser sin capacidad de razonamiento como la nuestra. El problema es la falta de control y de políticas adecuadas”, afirmó.
Por último, el abogado subrayó que el derecho animal ha evolucionado hasta convertirse en una rama autónoma, con impacto incluso en el ámbito familiar. “Hoy hablamos de familias multiespecie, donde los animales son parte del núcleo familiar. Es un cambio cultural que también debe reflejarse en la ley y en la Justicia”, concluyó.