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Publicado el 11 de julio de 2025 a las 14:00

En las últimas horas, el empresario Fernando Amín comenzó una campaña de recolección de firmas para solicitar el inicio de un proceso de destitución contra el intendente de Calingasta, Sebastián Carabajal. La iniciativa surge luego de una serie de acusaciones cruzadas entre ambos, que tuvieron su punto más álgido durante la interpelación del jefe comunal el pasado 12 de junio.
Amín, quien fue director de la planta de calvados en el departamento, sostiene que su gestión dejó la fábrica operativa y a disposición del municipio. Esta planta, cuya creación se remonta a la gestión de Jorge Castañeda. Allí se invirtieron más de $120 millones (actualizados) para adquirir destiladores y acondicionar un inmueble destinado a la producción de calvados, un destilado de manzana.
Según el empresario, el intendente Carabajal nunca mostró interés por conocer el funcionamiento de la fábrica ni por sostener el proyecto productivo. Con el tiempo, la producción se detuvo y finalmente se desmantelaron los destiladores. En la mencionada interpelación, Carabajal justificó esta decisión alegando “cuestiones de seguridad” y afirmó que Amín habría entregado alcohol metílico, sustancia que consideró peligrosa y que habría motivado el cierre.
Esta declaración generó indignación en el empresario, quien solicitó la banca del vecino para ejercer su derecho a réplica y responder públicamente a lo que considera una acusación gravísima: el intento de envenenar a la población.
fernando Amín sostiene que se ha dañado su honor y reputación, y por eso decidió iniciar esta campaña para destituir al intendente. El objetivo es reunir una cantidad de firmas suficiente para condicionar al Concejo Deliberante y demostrar que cuenta con el respaldo popular necesario para impulsar el proceso.
Cabe recordar que la decisión de destituir a un intendente recae exclusivamente en el Concejo Deliberante, pero la presión ciudadana puede convertirse en una herramienta política clave.
En medio de esta tensión institucional, se confirmó además la renuncia de Joel Aguilera, director de Turismo del municipio, lo que agrava aún más el escenario político en Calingasta.
El contexto no es menor: en el departamento se encuentran cuatro de los ocho proyectos mineros más importantes del país —entre ellos Pachón y Los Azules—. La inestabilidad institucional en un territorio estratégico como Calingasta podría tener consecuencias significativas para su futuro político y económico.