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Publicado el 2 de julio de 2025 a las 14:16

Falta poco para la presentación de frentes y, una semana después, la presentación de candidaturas— en San Juan ya se respira clima de definiciones. La primera quincena de agosto marcará una línea divisoria en el mapa político local. Y si bien el escenario aún presenta algunas incógnitas, hay una certeza que empieza a afirmarse: el esquema de tres tercios vuelve a instalarse con fuerza.
Uno de los focos del análisis gira en torno a La Libertad Avanza, espacio que ha dejado en claro su intención de competir sin alianzas. El diputado nacional José Peluc, referente libertario en la provincia, lo ha reiterado en público: no están interesados en integrar frentes con otras fuerzas. En tono enfático, incluso despectivo hacia el resto del espectro político, sostuvo: “Podemos tener aliados, pero que se pongan en la fila. Nosotros vamos solos”.
Esta postura fue reafirmada por Martín Tucumán, quien se perfila como candidato a diputado nacional por el mismo espacio, y quien también dejó claro que no hay posibilidad de acuerdo con el oficialismo.
Más allá de los rumores sobre eventuales conversaciones entre dirigentes libertarios y figuras del oficialismo como Marcelo Orrego, lo cierto es que la construcción discursiva de los libertarios sanjuaninos es sólida: van solos, como “los verdaderos leones” de Javier Milei. Y creen que esa pureza política es su mayor fortaleza.
Del otro lado, el oficialismo —conducido por el gobernador Marcelo Orrego— enfrenta el desafío de definir nombres que puedan sostener su nivel de competitividad. La estrategia de Orrego en las elecciones anteriores fue ponerse él mismo al frente de la campaña, pero los resultados no fueron los esperados. Hoy, el oficialismo evalúa otra táctica: construir candidaturas en base a imagen positiva, conocimiento público y mediciones.
En ese análisis, los posibles nombres se reducen. Después de Orrego, quien conserva altos niveles de imagen positiva (cercanos al 60%), el único con visibilidad comparable es el actual vicegobernador Fabián Martín. Sin embargo, la posibilidad de “desvestir ese santo para vestir otro” —es decir, postularlo como candidato a diputado nacional— parece institucionalmente riesgosa.
Los ministros del gabinete provincial, en cambio, no logran instalarse en el radar de la opinión pública. Según encuestas internas, sus niveles de conocimiento no superan el 3%, lo que prácticamente los deja fuera de carrera. Uno de los pocos con mayor visibilidad es Gustavo Fernández, presidente de Dignidad Ciudadana y funcionario de confianza del gobernador. Sin embargo, no sería considerado “puro” dentro del núcleo duro de Producción y Trabajo, lo que limitaría sus chances como cabeza de lista.
La fuerza del apellido Orrego crece la hipótesis de que un integrante del círculo más cercano de Orrego —o incluso alguien con su apellido— sea candidato. La lógica detrás de esta estrategia es simple: aprovechar la fuerte imagen positiva del gobernador para transferir capital político al elegido, una práctica frecuente en la política sanjuanina. Ejemplos sobran: los apellidos Gioja y Uñac estuvieron en escenas políticas similares años anteriores.
Por eso, no parece descabellado pensar que Juan José Orrego —hermano del gobernador— pueda ser candidato. No es información confirmada, pero es una deducción lógica si se considera la necesidad de preservar el liderazgo provincial y maximizar el rendimiento electoral en un escenario tan reñido como el actual.