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Publicado el 12 de agosto de 2026 a las 12:17

La interna sindical por la conducción de la CGT San Juan quedó atravesada por una definición política que excedió la discusión entre los gremios. Ricardo Murúa, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Industrias y Empresas Plásticas de San Juan, aseguró que el movimiento obrero debe mantenerse unido frente al Gobierno nacional y, al mismo tiempo, diferenció la postura sindical frente a la administración provincial de Marcelo Orrego.
En una entrevista en Es Lo Que Hay, Murúa fue consultado por las diferencias que existen dentro del sindicalismo sanjuanino y por el armado de espacios paralelos a la CGT. En ese contexto, planteó que, más allá de las disputas internas, existe un objetivo que debería unir a los gremios.
“Yo creo que hay un solo enemigo, digamos, de la gente, porque así está demostrado: hay un enemigo de la gente que es el Gobierno Nacional. Y me parece que ante esa postura nosotros nos tenemos que plantar”, afirmó.
La definición fue acompañada por críticas a las políticas nacionales y por un llamado a que los sindicatos dejen de lado sus diferencias internas para concentrarse en el reclamo frente a la Nación.
Pero la frase más política de la entrevista llegó cuando fue consultado directamente sobre si esa postura también alcanzaba al Gobierno provincial.
Murúa hizo una clara diferenciación entre ambas administraciones y sostuvo que la situación de San Juan está condicionada por el vínculo entre la Provincia y la Nación.
“Pienso que el gran enemigo que tiene el Gobernador es el Presidente”, afirmó el dirigente sindical.
Según su mirada, parte de las dificultades que enfrenta la gestión de Orrego están vinculadas a los recursos nacionales que recibe la provincia.
“Muchas de las cosas que él tiene que gestionar día a día son con fondos nacionales y sabemos lo que genera el Presidente: que si te pisa la manguera no te llega nada”, sostuvo.
La expresión marcó una posición particular: mientras el Gobierno nacional aparece señalado por Murúa como el principal adversario de los trabajadores, la gestión provincial recibe un tratamiento diferente y hasta una cuota de comprensión por las dificultades que tendría para administrar recursos en el actual escenario.
Consultado sobre la postura que mantienen frente a la administración provincial y sobre la generación de empleo, Murúa aseguró que el objetivo del gremialismo es conseguir nuevas fuentes laborales para los sanjuaninos.
“Nosotros lo que queremos es trabajo para los sanjuaninos”, remarcó.
En ese sentido, sostuvo que el sindicalismo suele otorgar un margen de tiempo a las administraciones recién asumidas, independientemente de su signo político.
“A todo gobierno, de parte de la CGT, siempre le ha dado tiempo, independientemente de qué color político sea”, explicó.
También destacó que el Gobierno provincial fue elegido por los sanjuaninos y consideró que el movimiento obrero debe respetar ese resultado.
“Este gobierno ha sido elegido por los sanjuaninos y creo que desde nuestro espacio debemos ser respetuosos de eso”, sostuvo.
Las declaraciones se dieron en medio del proceso de renovación de autoridades de la CGT San Juan. Murúa confirmó su respaldo a la actual conducción encabezada por Eduardo Cabello y relativizó la posibilidad de que finalmente haya dos listas.
Según explicó, la intención es mantener una central que pueda reunir a los distintos sindicatos, más allá del peso de cada organización.
También cuestionó la aparición de espacios sindicales paralelos y consideró que algunas de las diferencias responden a “aspiraciones personales”.
“Dentro de un ámbito en el que confluyamos todos los gremios no se podría ir y decir ‘hasta acá llegó lo mío’”, planteó.
La elección de la nueva conducción de la CGT San Juan está prevista para este jueves, cuando concluiría el proceso de oficialización.
Durante la entrevista, Murúa también describió la situación del sector plástico en San Juan y aseguró que la actividad atraviesa un escenario complejo.
El sindicato cuenta actualmente con unos 300 afiliados activos y más de 250 trabajadores vinculados a su obra social. Según explicó, la industria comprende desde la fabricación de bolsas hasta caños, productos inyectados y otros insumos.
Sin embargo, uno de los segmentos más importantes de la actividad en la provincia habría sufrido una fuerte caída.
“La extrusión de bolsas ha caído un 40%”, aseguró Murúa, quien además advirtió que las empresas dejaron de realizar el recambio habitual de trabajadores.
Según relató, los empleados que se jubilan ya no son necesariamente reemplazados por nuevos trabajadores, una situación que atribuyó al escenario económico que atraviesa el sector.
Así, mientras la discusión por la conducción de la CGT entra en su etapa decisiva, Murúa dejó una definición que también expone una postura política: para el dirigente sindical, el principal conflicto está en la Nación, mientras que el Gobierno provincial merece tiempo y es presentado, incluso, como una administración condicionada por su enfrentamiento con el Ejecutivo nacional.