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POLÍTICA De cara al 27

Grau o Riveros: la encuesta que encendió la carrera por la intendencia de Iglesia

Publicado el 11 de agosto de 2026 a las 1:12


Grau o Riveros: la encuesta que encendió la carrera por la intendencia de Iglesia

La elección de intendente de Iglesia será en 2027, pero en el departamento ya comenzaron a moverse las piezas.

Una encuesta realizada en junio de este año empezó a ponerle nombres propios a una carrera electoral que todavía está en su etapa inicial. Y el dato que llamó la atención no fue solamente quiénes aparecen medidos, sino a quiénes decidieron poner frente a frente: por un lado, el empresario y proveedor minero Víctor Alberto Grau; por el otro, el fiscal Adrián Riveros.

La medición, atribuida en el material difundido a la consultora Millennium, preguntó por intención de voto para la intendencia de Iglesia 2027. Entre los nombres incluidos apareció también el diputado Gustavo Deguer, una figura con trayectoria política en el departamento. Pero la presencia de Riveros generó especial repercusión porque actualmente integra el Ministerio Público Fiscal.

Y hubo otro dato que terminó de encender la discusión: según lo difundido sobre esa encuesta, Riveros habría quedado por encima de Deguer.

El problema es que Riveros, para transformarse efectivamente en candidato, debería dejar su función dentro de la Justicia. Por ahora, su aparición en una medición no significa que haya decidido competir electoralmente.

Pero políticamente el mensaje es otro: alguien ya está midiendo cuánto puede pesar su nombre en Iglesia.

Del empresario minero a las urnas

El otro protagonista de esta historia es Grau.

Empresario del departamento y vinculado al sector de proveedores mineros, su nombre comenzó a ganar visibilidad en las últimas semanas y, de acuerdo con los audios que circulan, distintos integrantes de agrupaciones vinculadas a proveedores mineros empezaron a movilizarse para favorecerlo en mediciones realizadas a través de redes sociales.

En una de las conversaciones difundidas, un integrante identificado como Patricio pide directamente votar a Grau y plantea que debería obtener una diferencia contundente en la medición.

La explicación que aparece en el audio es tan directa como llamativa: “lo están midiendo” y, según esa conversación, el resultado de esa encuesta tendría relación con la posibilidad de que Grau sea candidato.

Es decir, las encuestas no aparecen solamente como una herramienta para conocer el escenario electoral: también empiezan a convertirse en parte de la propia pelea política.

Mil viviendas y mil votos

Pero los audios van mucho más allá.

En otra conversación aparece una propuesta vinculada a la construcción de un barrio para trabajadores mineros en la zona de Las Flores.

El planteo habla de un terreno, servicios disponibles y la posibilidad de construir alrededor de mil viviendas destinadas a trabajadores de la minería.

Hasta ahí, podría tratarse de una propuesta habitacional.

El problema aparece cuando en la misma conversación se explicita el componente electoral: llevar a personas de otros lugares de San Juan a vivir al departamento y conseguir así nuevos electores.

La frase que se escucha en el audio es contundente: “hacemos que sanjuaninos de otras latitudes se vayan a vivir allá y ya tenemos mil votos”.

El planteo aparece vinculado directamente con la intención de ganar una elección.

Y en otro tramo de los audios surge todavía con mayor claridad el interés económico detrás de la estrategia: ayudar a Grau a llegar al poder para obtener contratos vinculados a la actividad minera.

Según la conversación, quienes participan de la discusión cuestionan que determinados negocios queden en manos de empresas chilenas o provenientes de otras provincias y sostienen que un eventual gobierno encabezado por Grau podría favorecer a los proveedores locales.

Grau salió a responder

La repercusión de los audios fue tal que Grau terminó dando declaraciones a un medio de Iglesia para referirse a la polémica.

Según lo difundido por ese medio y reproducido en el material analizado, el empresario sostuvo que querer que más gente llegue a vivir a Iglesia no significa quitarles oportunidades a los iglesianos, sino ampliar el mercado y generar más trabajo, infraestructura, empresas y oportunidades.

También cuestionó que sus ideas fueran interpretadas a partir de un audio que, según su postura, habría sido editado o sacado de contexto.

Ese punto resulta central para la historia: Grau no aparece en el material respaldando expresamente una maniobra electoral de cambio de domicilios, sino que sus declaraciones públicas defienden la llegada de nuevos habitantes al departamento y el crecimiento poblacional.

La diferencia no es menor.

Una cosa es promover el crecimiento demográfico y la llegada de trabajadores; otra, utilizar ese crecimiento deliberadamente para alterar el padrón electoral con fines políticos.

Los audios difundidos son los que plantean esa conexión. Su existencia y contenido deberán ser eventualmente corroborados por las autoridades correspondientes si derivan en una denuncia formal.

Y en el medio apareció un fiscal

Mientras el nombre de Grau comienza a instalarse entre sectores vinculados a la actividad minera, la aparición de Riveros en una encuesta agrega una variable completamente diferente.

El fiscal tiene antecedentes de participación política en el departamento, según lo señalado en el material difundido, pero actualmente ocupa un cargo dentro del Ministerio Público.

Por eso, la pregunta política que dejó la encuesta fue inmediata:

¿Por qué están midiendo a un fiscal para la intendencia de Iglesia?

Y la segunda pregunta es todavía más interesante:

¿Riveros quiere ser candidato o alguien está testeando su nombre?

Por ahora no existe, al menos públicamente, una confirmación de una candidatura.

Pero el resultado de la encuesta sí dejó un dato político: el nombre del fiscal apareció competitivo y, según lo difundido, incluso por encima de dirigentes con una trayectoria electoral más evidente.

La pelea recién empieza

Iglesia tiene por delante una elección que todavía parece lejana, pero los movimientos ya comenzaron.

Por un lado aparece Grau, empresario y proveedor minero, con agrupaciones del sector que comenzaron a mover su nombre en redes y encuestas.

Por el otro aparece Riveros, un fiscal que hoy no puede ser candidato mientras permanezca en su función judicial, pero cuyo nombre ya fue incluido en una medición electoral y obtuvo un resultado que llamó la atención.

Y en el fondo de todo aparece la misma pregunta que atraviesa al departamento desde hace años:

¿Quién va a controlar políticamente el enorme movimiento económico que genera la minería en Iglesia?

La elección de 2027 puede terminar definiéndose entre nombres que todavía ni siquiera confirmaron que quieren competir.

Pero una cosa ya parece clara: en Iglesia, la carrera por la intendencia empezó antes de tiempo. Y esta vez, además de candidatos, ya hay encuestas, grupos de WhatsApp, audios y una discusión que pone a la minería en el centro de la escena.


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