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Publicado el 30 de julio de 2026 a las 9:27

Luego de la polémica que generaron las primeras licitaciones del proyecto minero Vicuña, la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) Delegación San Juan aseguró que el diálogo con la empresa se reencauzó, aunque advirtió que todavía resta un paso clave: brindar previsibilidad a los proveedores locales mediante un cronograma de las futuras contrataciones.
El presidente de la entidad, Ramón Martínez, sostuvo que las reuniones mantenidas en las últimas semanas permitieron acercar posiciones, pero remarcó que las empresas sanjuaninas necesitan conocer con tiempo qué obras se licitarán para poder planificar inversiones, asociarse y preparar ofertas competitivas.
«Necesitamos muestras concretas de que el proyecto va a priorizar la contratación local», expresó el dirigente, quien consideró que la información anticipada resulta determinante para que las empresas de la provincia puedan participar en igualdad de condiciones.
Según explicó, uno de los principales pedidos de las cámaras empresarias fue que Vicuña informe con varios meses de anticipación cuáles serán las próximas licitaciones. La intención es que los proveedores sepan qué trabajos se ejecutarán, en qué período y puedan organizar recursos, inversiones o eventuales asociaciones antes de que se abran los procesos licitatorios.
Martínez reveló que la empresa respondió favorablemente a ese planteo y anticipó que trabaja en un esquema para presentar un cronograma de licitaciones futuras. La propuesta contempla ordenar las contrataciones por semestres o cuatrimestres y proyectarlas a dos, tres o incluso cuatro años, con la posibilidad de que algunas fechas se modifiquen según la evolución del proyecto.
«Con esa información podemos trabajar. Lo que no sirve es enterarnos un mes antes de que una obra salga a licitación, porque ya no hay tiempo para prepararse», planteó el titular de Camarco.
El dirigente también cuestionó que las urgencias sean utilizadas como argumento para acelerar procesos. A su entender, en emprendimientos de la magnitud de Vicuña la planificación debe permitir que los proveedores conozcan con anticipación las necesidades del proyecto.
Además, insistió en que la prioridad debe ser la contratación de empresas sanjuaninas. Explicó que, cuando una firma local obtiene un contrato, genera empleo en la provincia y reinvierte sus ingresos en la economía sanjuanina, mientras que si las adjudicaciones quedan en manos de compañías de otras jurisdicciones, gran parte de esos recursos termina saliendo de San Juan.
Martínez reconoció que Vicuña ya comenzó a mostrar señales concretas de avance, con definiciones vinculadas a la infraestructura necesaria para el proyecto. Sin embargo, sostuvo que el verdadero impacto de la minería todavía no se refleja en la economía cotidiana.
«El mayor efecto que puede tener la minería es que cuando salgamos a la calle dejemos de ver necesidad en la gente. Que el kiosquero venda más, que los comercios trabajen más y que el movimiento económico llegue a todos. Si eso no pasa, todavía estamos lejos del objetivo», afirmó.
Para el presidente de Camarco, la clave será que el desarrollo de Vicuña no solo represente una inversión millonaria, sino que también genere oportunidades concretas para las empresas y trabajadores sanjuaninos. Sólo así, sostuvo, el crecimiento del proyecto podrá traducirse en un beneficio visible para toda la provincia.