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Publicado el 19 de junio de 2026 a las 11:16

La caída del precio internacional del petróleo genera expectativas entre los consumidores argentinos, aunque desde el sector expendedor advierten que el impacto en los surtidores no será automático. Así lo explicó en el programa La Picada, Miguel Caruso, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines de San Juan, quien sostuvo que existe una serie de factores que todavía condicionan el precio final de los combustibles.
Según detalló, durante el período en el que el barril de petróleo se mantuvo por encima de los 100 dólares, las petroleras implementaron una especie de «buffer» o amortiguación de precios para evitar que el aumento internacional se trasladara de manera directa al consumidor.
«Toda esa diferencia que se generó durante el conflicto internacional hoy se va a empezar a recuperar con esta baja en el precio del petróleo», explicó Caruso, al tiempo que remarcó que el objetivo fue sostener valores relativamente más bajos que en otros mercados y proteger el bolsillo de los usuarios.
No obstante, aclaró que el precio del combustible depende de múltiples variables. Entre ellas mencionó la evolución del tipo de cambio, la oferta disponible del producto y la carga impositiva que aplica el Estado.
«Los estacioneros no somos formadores de precios. Los precios los definen las petroleras y el Gobierno, a través de los impuestos que gravan a los combustibles», señaló.
En ese sentido, recordó que recientemente se postergó una actualización de impuestos para evitar un impacto inmediato en los surtidores. Sin embargo, reconoció que esas actualizaciones deberán aplicarse en algún momento y también influirán en la evolución de los precios.
Respecto de una posible rebaja, Caruso confirmó que las propias petroleras anticiparon que la caída internacional del crudo tendrá consecuencias en el mercado local. Sin embargo, evitó poner plazos concretos.
«Sabemos que va a tener un impacto en el cartel de precios, eso está confirmado. Pero tenemos que esperar que las empresas recuperen parte del esfuerzo que hicieron durante todo este tiempo», afirmó.
El dirigente también destacó que tanto las estaciones de servicio como las petroleras necesitan mantener niveles de rentabilidad para sostener sus estructuras operativas y las fuentes laborales vinculadas a la actividad.
«Es imposible vender un producto por debajo de su costo de manera permanente. Hay infraestructura, salarios y operaciones que sostener. Por eso el precio responde a muchos factores que muchas veces como consumidores no llegamos a ver», indicó.
A pesar de las dificultades, Caruso se mostró optimista respecto de la evolución del sector y destacó algunas señales positivas para la actividad. Entre ellas mencionó la reducción de tensiones internacionales que impactan sobre el mercado energético y una mejora en el consumo provincial.
«En San Juan el consumo de combustibles creció alrededor de un 3% durante el último mes. Eso es muy positivo para nosotros y nos pone muy contentos», aseguró.
Finalmente, expresó su deseo de que las condiciones permitan una baja en los surtidores en el corto plazo. «Estoy tan ansioso como cualquier consumidor para que baje el precio del combustible», concluyó.