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Publicado el 17 de junio de 2026 a las 11:23

La minería está en boca de todos en San Juan. Nuevos proyectos, inversiones millonarias y promesas de crecimiento alimentan la expectativa de distintos sectores económicos. Sin embargo, en las concesionarias todavía no se vive el «boom» que muchos imaginaban.
Así lo aseguró Javier Fornasari, representante de ACARA en San Juan, durante una entrevista en La Picada, el programa de GS Media, donde analizó el presente del mercado automotor frente al avance de la actividad minera en la provincia.
Consultado sobre si ya se percibe un aumento en la venta de vehículos vinculados a la minería y a sus proveedores, Fornazari fue cauto.
«Por lo pronto no se visualiza un crecimiento sustancial propio de la actividad minera», explicó.
El referente del sector consideró que el verdadero impacto llegará de manera progresiva, a medida que más trabajadores y empresas se radiquen alrededor de los emprendimientos mineros.
«Cada vez que se incorpore más gente a trabajar alrededor de la actividad minera, eso va a generar un derrame en general, no sólo para nuestra actividad sino para todas las actividades», señaló.
Las tradicionales pick-ups equipadas para tareas en yacimientos y los camiones forman parte del escenario esperado por las concesionarias, aunque todavía el movimiento está lejos de los niveles que muchos proyectan.
«Hay grandes expectativas, por supuesto que hay compras, pero no de la magnitud que se espera cuando se desarrolle al 100% el potencial que tenemos en la actividad minera», remarcó.
La posibilidad de una fuerte demanda futura también abrió otro interrogante: ¿están preparadas las concesionarias para responder si la minería pisa el acelerador?
Lejos de mostrarse preocupado, Fornasari descartó que exista temor por quedarse sin capacidad de respuesta.
«No tenemos temor», afirmó.
El dirigente explicó que actualmente los vehículos importados deben canalizarse a través de las marcas y concesionarios que operan formalmente en Argentina, por lo que el abastecimiento tiene una estructura consolidada.
Además, destacó que el negocio automotor sanjuanino no depende exclusivamente de las grandes operaciones corporativas.
«Nosotros dependemos mucho de los clientes particulares. Lo importante para nuestro sector es el derrame que genere la minería para el consumo masivo», sostuvo.
En otras palabras, más que esperar una licitación gigante de cientos de vehículos, las concesionarias observan con atención el efecto indirecto que podría generar la actividad minera: más empleo, más movimiento económico y, eventualmente, más familias en condiciones de cambiar o comprar un vehículo.
Por ahora, el motor de la minería está encendido, pero en las concesionarias sanjuaninas aseguran que el verdadero acelerón todavía está por llegar.