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Publicado el 1 de junio de 2026 a las 21:15

Mientras San Juan avanza hacia la regulación del juego online, desde la Caja de Acción Social encendieron las alarmas por el crecimiento de las apuestas clandestinas y la aparición de una figura cada vez más frecuente: los llamados «cajeros» de plataformas ilegales.
El dato fue revelado por el presidente de la Caja de Acción Social, Juan Pablo Medina, en el programa La Picada de Gs Media, quien aseguró que en la provincia existen personas que abandonaron sus empleos formales para dedicarse a operar para casinos online clandestinos.
«Nos hemos encontrado con casos de personas que renunciaron a sus trabajos porque ganaban más dinero actuando como cajeros de estas plataformas», afirmó el funcionario al describir la dimensión que ha alcanzado el fenómeno.
Según explicó, estos intermediarios funcionan como nexo entre los apostadores y los sitios de juego ilegal. Reciben dinero, gestionan pagos y facilitan el acceso a plataformas que operan fuera de cualquier tipo de control estatal.
Desde la Caja de Acción Social sostienen que el problema no se limita únicamente al movimiento económico. También existe preocupación por la participación de menores de edad, las estafas y el uso indebido de datos personales de los usuarios.
«Hay personas que han ido a reclamar porque ganaron dinero y nunca cobraron. También hubo casos en los que terminaron entregando información bancaria y fueron víctimas de maniobras fraudulentas», aseguró Medina.
La preocupación oficial creció luego de que los organismos de control identificaran una importante cantidad de sitios clandestinos activos.
«Hemos detectado entre 400 y 500 páginas y perfiles en redes sociales vinculados a apuestas ilegales», señaló el titular de la Caja, quien remarcó que el número cambia constantemente porque los responsables suelen cerrar cuentas y abrir otras nuevas para evitar los controles.
Otro de los puntos que genera alarma es el acceso de menores a este tipo de plataformas.
Según explicó Medina, los operadores legales deben implementar sistemas de verificación de identidad y geolocalización para impedir que adolescentes participen en apuestas. En cambio, los sitios clandestinos suelen carecer de cualquier control.
«Todos los casos de menores apostando que conocemos están vinculados a plataformas ilegales», afirmó.
En paralelo, la Caja de Acción Social trabaja en una estrategia conjunta con organismos de seguridad y la Justicia para perseguir a quienes operan fuera de la ley una vez que la nueva normativa entre plenamente en vigencia.
El funcionario recordó que la legislación prevé sanciones para quienes organicen, administren o promocionen juegos de azar sin autorización oficial.
Las penas pueden alcanzar entre tres y seis años de prisión para quienes exploten plataformas de apuestas ilegales o participen de su funcionamiento, advirtió.
Desde el organismo aclararon que el objetivo de la regulación no es fomentar el juego, sino ofrecer una alternativa controlada y segura para los adultos, al tiempo que se combate el mercado clandestino que actualmente funciona sin supervisión estatal.
Mientras tanto, la Caja de Acción Social mantiene abierta una oficina específica para recibir denuncias vinculadas al juego ilegal y solicita a quienes tengan información sobre estas plataformas que aporten capturas de pantalla, perfiles o cualquier otro dato que permita avanzar en las investigaciones.
«El problema ya existe. La diferencia es que hoy gran parte de esa actividad se desarrolla en la clandestinidad y sin ningún tipo de control», concluyó Medina.