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Publicado el 20 de mayo de 2026 a las 14:16

En medio de la preocupación nacional por las estafas telefónicas y extorsiones que se organizan desde cárceles de distintas provincias, el Servicio Penitenciario de San Juan analiza incorporar inhibidores de señal para bloquear el funcionamiento de celulares clandestinos dentro del penal de Chimbas.
Así lo confirmó el director del organismo, Carlos Suárez, quien explicó que actualmente se trabaja junto a la Secretaría de Seguridad en un proyecto integral de modernización tecnológica para reforzar los controles dentro del establecimiento penitenciario.
“Yo no descarto la posibilidad de incorporar un sistema de inhibidores de señal”, sostuvo el funcionario durante una entrevista, al advertir que, pese a las requisas y controles, siempre existe la posibilidad de que algún elemento prohibido logre ingresar al penal.
Suárez aclaró que los internos no tienen autorización para utilizar teléfonos celulares dentro de los pabellones y explicó que las comunicaciones con familiares y abogados se realizan mediante teléfonos corporativos controlados por el personal penitenciario.
Según detalló, cada llamada queda registrada y supervisada, un sistema que comenzó a fortalecerse durante la pandemia.
“Tuvimos algunos casos aislados, pero trabajamos de manera conjunta con la Justicia y la Policía para bloquear cualquier situación irregular”, afirmó en referencia a las estafas telefónicas.
Actualmente, el Servicio Penitenciario cuenta con escáneres para personas y bolsos, además de controles de requisa permanentes.
El director señaló que los intentos de ingreso de celulares y droga suelen darse a través de mercadería, prendas de vestir o elementos preparados especialmente para ocultarlos.
Entre los casos detectados, mencionó teléfonos escondidos en zapatillas con doble fondo, droga compactada dentro de verduras y paquetes camuflados en bolsos.
Sin embargo, reconoció que los riesgos continúan, especialmente por maniobras externas.
“Lo que quizás no pueda ingresar por la requisa puede ser arrojado desde el perímetro externo hacia el interior del penal”, explicó.
De hecho, reveló que hace pocos días encontraron dos teléfonos celulares y estupefacientes en envoltorios lanzados por encima de los muros del establecimiento.
Además de los inhibidores, el proyecto de modernización incluye nuevas herramientas tecnológicas.
Suárez indicó que se analiza implementar cámaras con inteligencia artificial y sistemas de reconocimiento facial para registrar a las personas autorizadas a ingresar al penal.
“Todo lo que sea reforzar la seguridad ayuda a minimizar riesgos”, sostuvo.
El director aseguró que el objetivo es fortalecer los controles sin descuidar el trabajo de reinserción social que realiza el Servicio Penitenciario con las personas privadas de libertad.