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Publicado el 5 de mayo de 2026 a las 18:02

La actividad turística en San Juan vive días de alta demanda impulsada por eventos, congresos y ferias que llevaron la ocupación hotelera a niveles casi plenos. Sin embargo, desde el sector advierten que este fenómeno es apenas un alivio momentáneo en un contexto que sigue siendo complejo.
“Trabajar bien cinco días en un mes no cambia la realidad del sector”, resumió Tamara Boggian, presidenta de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica, al describir el escenario actual.
Durante la semana marcada por una importante expo y otros eventos simultáneos, la ocupación en el Gran San Juan rozó el lleno total. Los niveles llegaron al 98% y 99% en días pico, mientras que el resto de la semana se mantuvo entre el 70% y el 80%, números que el sector reconoce como positivos.
El movimiento no se limitó únicamente al núcleo urbano. Ante la falta de plazas disponibles, la demanda comenzó a extenderse hacia departamentos cercanos como Pocito, Sonda y zonas aledañas. “Cuando se completa el Gran San Juan, la ocupación empieza a derramar hacia otras localidades”, explicó Boggian.
El perfil del visitante también marca una diferencia. Se trata, principalmente, de turismo corporativo vinculado a eventos, con mayor poder adquisitivo y consumo en gastronomía y comercio. “Es un turista que gasta, que sale a comer y genera movimiento económico en distintos sectores”, señalaron desde la entidad.
A pesar de estos indicadores positivos, la dirigente fue clara al poner en contexto la situación general. “La realidad sigue siendo crítica desde hace años, hoy estamos enfocados en sostener estructuras”, sostuvo, al tiempo que remarcó que estos picos de actividad no logran revertir el panorama de fondo.
En ese sentido, uno de los grandes desafíos que enfrenta la provincia es la falta de un turismo receptivo consolidado. A diferencia de otros destinos cercanos, San Juan no logra atraer visitantes de manera sostenida fuera del calendario de eventos.
“El turismo de eventos funciona muy bien, pero no es suficiente”, afirmó Boggian, quien consideró que el desarrollo turístico requiere planificación a largo plazo y políticas sostenidas en el tiempo.
La comparación con Mendoza surge de manera inevitable. “Ellos llevan décadas trabajando con un mismo plan estratégico y lograron posicionarse incluso a nivel internacional”, explicó, destacando la articulación entre el sector público y privado como una de las claves.
En paralelo, aparece la expectativa por el desarrollo minero como posible motor de crecimiento. “Si la actividad minera se consolida, podría generar una demanda sostenida que hoy no existe”, indicó la empresaria, aunque aclaró que por ahora predominan la cautela y la necesidad de sostener lo existente.
Incluso, ante este escenario, algunos empresarios analizan posibles movimientos a futuro. “Si aparecen oportunidades concretas, cada empresario evaluará si vender o invertir, pero hoy no sobra nada para arriesgar”, concluyó.