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Publicado el 28 de abril de 2026 a las 0:35

A menos de diez días del Día de la Minería, el clima en el sector atraviesa un momento de máxima tensión. La cena central del 7 de mayo, organizada por la Cámara Argentina de Empresas Mineras, quedó envuelta en rumores, bajas de peso y un ruido que ya no se puede disimular.
Gastón Sugo, en el programa de GS Media, La Picada, dejó un dato que sacudió al sector: la posible ausencia de dos jugadores clave con fuerte presencia en San Juan, Barrick Gold y el proyecto Vicuña, impulsado por BHP y Lundin. Ambos espacios ya no forman parte de CAEM y, según trascendidos, no serían parte del evento más importante del calendario minero nacional.
La señal es fuerte: por un lado, uno de los principales productores de oro del país; por otro, el proyecto que más expectativa genera hoy en la región. Que no estén en la mesa principal de la minería argentina en una fecha clave expone una grieta interna que viene creciendo en silencio.
En ese contexto, empezó a circular con fuerza una hipótesis inquietante dentro de la dirigencia empresaria: la idea de un posible “vaciamiento” de CAEM. La preocupación escala entre directivos, mientras el presidente de la entidad, Roberto Cacciola, busca sostener el equilibrio en un escenario cada vez más tenso.
El conflicto, sin embargo, tiene una particularidad: tanto Barrick como el proyecto Vicuña no integran hoy CAEM, pero sí forman parte de la Cámara Minera de San Juan, que a su vez está nucleada dentro de la cámara nacional. Un esquema que deja al descubierto las tensiones cruzadas dentro del entramado institucional minero.
Desde el Gobierno, en tanto, intentan llevar calma. Fuentes consultadas aseguran que “no es un problema nuestro” y buscan despegarse del conflicto, aunque reconocen que el escenario genera ruido en una provincia donde la minería es un pilar económico.
Todo esto ocurre en la antesala de la Expo San Juan Minera, que promete convocar a todo el ecosistema regional. En ese marco, nadie quiere que las diferencias escalen públicamente, pero lo cierto es que la tensión ya estalló.
Por ahora, la gran incógnita es si este conflicto se blanqueará o si se intentará contener puertas adentro. Lo concreto es que, en la previa del evento más importante del sector, los gigantes juegan su propio partido y el ruido ya se hace sentir.