:
Publicado el 23 de abril de 2026 a las 18:04

La obra social de los empleados de comercio atraviesa un momento complejo. Con demoras en pagos, recortes de servicios y dificultades para sostener prestaciones, OSECAC refleja una problemática que, según advierten desde el sector, alcanza a todo el sistema de obras sociales sindicales. En ese escenario, el Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) comenzó a asumir un rol clave para evitar que los afiliados queden sin cobertura.
“Las obras sociales están desfinanciadas, no alcanza el dinero”, resumió Mirna Moral, secretaria general del SEC, al describir un contexto marcado por el aumento de los costos médicos y un esquema de financiamiento que depende de aportes que no ingresan de manera directa. Esa situación impacta de lleno en la capacidad de respuesta de la obra social, con atrasos en pagos a prestadores y dificultades para cumplir en algunos casos con el Programa Médico Obligatorio (PMO).
Frente a ese escenario, OSECAC avanzó en un proceso de ajuste que incluye el cierre de sedes con baja demanda, reducción de personal por no reemplazo de jubilaciones, mudanzas a espacios más chicos y una revisión de convenios con prestadores. Sin embargo, esas medidas no alcanzaron para evitar el deterioro en algunas prestaciones.
Uno de los puntos más críticos es el de la anestesia, un servicio clave para la realización de cirugías. La falta de convenio con anestesistas generó un cuello de botella que obliga a los afiliados a afrontar costos adicionales. Es allí donde el SEC comenzó a intervenir de manera directa.
“El sindicato no tiene la obligación de sostener la obra social, pero somos solidarios”, explicó Moral. En la práctica, esa solidaridad se traduce en una cobertura concreta: el SEC asume el 70% del costo de la anestesia para los afiliados que también forman parte del gremio, mientras que el 30% restante queda a cargo del paciente como adicional por fuera de convenio.
Este esquema funciona como un “salvataje” en medio de la crisis, permitiendo que muchos afiliados puedan acceder a cirugías que, de otro modo, quedarían postergadas. No obstante, la ayuda no es universal: solo alcanza a quienes están afiliados tanto a la obra social como al sindicato.
A pesar de las dificultades, desde el SEC aseguran que se siguen garantizando tratamientos de alta complejidad, como los oncológicos o la provisión de insulina, aunque reconocen que pueden registrarse demoras. Mientras tanto, la preocupación de fondo persiste: la sostenibilidad del sistema.