:
Publicado el 22 de abril de 2026 a las 20:14

El CEO del proyecto Proyecto Los Azules, Michael Meding, delineó el presente y el futuro de una de las iniciativas mineras más ambiciosas de la provincia. Con foco en la etapa de ingeniería, el financiamiento y la relación con la comunidad, el ejecutivo dejó en claro que el desarrollo avanza, pero aún atraviesa decisiones estratégicas clave.
Actualmente, el proyecto se encuentra en una fase de ingeniería de detalle, donde se definen aspectos técnicos fundamentales para la futura construcción. Meding explicó que, si bien ya existe una base conceptual y de factibilidad, ahora se avanza en decisiones concretas como la selección de equipos, proveedores y sistemas de operación. Esta etapa es determinante para garantizar que el proyecto sea viable tanto técnica como económicamente.
Uno de los hitos más importantes está previsto hacia fines de 2026, cuando la compañía espera contar con todos los elementos necesarios para tomar la decisión final de construcción. Esto incluye no solo el desarrollo técnico suficiente, sino también el cierre del paquete de financiamiento, un aspecto central teniendo en cuenta la magnitud de la inversión, que supera los 4.000 millones de dólares.
En paralelo, la empresa trabaja en la planificación logística y de infraestructura. Entre los puntos destacados, se analiza la traza definitiva de caminos de acceso (con dos rutas previstas) y la construcción de un campamento de mayor capacidad. También se proyecta una importante inversión en infraestructura eléctrica, con obras que podrían superar los 400 millones de dólares entre líneas y estaciones transformadoras.
Meding remarcó además la importancia del vínculo con la comunidad de Calingasta y la provincia en general. En ese sentido, adelantó que a partir de septiembre se abrirán instancias de diálogo con cámaras empresariales y actores locales para anticipar la demanda de servicios y fomentar el desarrollo de proveedores sanjuaninos. “Mientras más tiempo tenga la gente para prepararse, mejores ofertas vamos a tener”, sintetizó.
El impacto económico ya comienza a sentirse: actualmente, unas 400 personas trabajan de manera directa o indirecta en el proyecto, cifra que podría crecer significativamente en la etapa de construcción, donde se estima un pico cercano a los 2.800 trabajadores.
Otro eje clave es la articulación con el Estado y otros proyectos mineros, especialmente en lo referido al uso de infraestructura energética. La empresa incluso analiza alternativas para no depender exclusivamente de decisiones regulatorias nacionales, contemplando planes alternativos para garantizar el abastecimiento.
Finalmente, Meding destacó el potencial de San Juan como polo minero, subrayando la capacidad técnica local y la experiencia acumulada en la provincia. Sin embargo, advirtió que el gran desafío será coordinar el crecimiento simultáneo de varios proyectos de gran escala, lo que exigirá planificación y articulación entre empresas, Gobierno y proveedores.