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Publicado el 31 de marzo de 2026 a las 23:50

La causa por la muerte de Lucía Rubiño entra en una etapa decisiva. A semanas del inicio del juicio oral, la defensa de Nahim Manzur adelantó que solicitará que una testigo clave vuelva a declarar, en un intento por modificar la calificación legal del hecho.
La madrugada del 15 de octubre de 2023, Lucía, de 16 años, estaba en la puerta de la casa de una amiga en el Barrio Profesional, en Rivadavia. Eran las 3.20 cuando un auto conducido por Manzur perdió el control, se subió a la vereda y la atropelló, provocándole la muerte. Desde el inicio, la investigación estuvo atravesada por la hipótesis de una picada ilegal tipo “gatillo” como desencadenante de la tragedia.
En ese contexto, hubo dos adolescentes involucrados: Manzur y Juan Pablo Echegaray. Este último fue sobreseído el año pasado tras una resolución judicial que confirmó lo dispuesto por el juez de garantías Javier Figuerola, a partir de un pedido del fiscal Iván Grassi. No obstante, esa decisión aún se encuentra en revisión en la Corte de Justicia. En paralelo, la Justicia de Menores de San Juan avanza hacia el juicio contra Manzur, que estará a cargo del juez Jorge Toro.
En la previa del debate, el abogado defensor Nasser Uzair aseguró que pedirá que vuelva a declarar Claudia Grynzspan, a quien considera una testigo clave. Según explicó, se trata de la única persona que sostiene una versión distinta a la del resto de los testimonios, ya que habría señalado la existencia de una picada entre Manzur y Echegaray. Sin embargo, Uzair remarcó que se trata de una “testigo de oídas”, es decir, que no estuvo presente en el lugar del hecho y declara en base a lo que le habrían contado.
El letrado cuestionó el peso que tuvo ese testimonio en la causa y adelantó que buscará que la mujer ratifique sus dichos en el juicio oral. “Tendrá que dar razón de sus dichos y probarlos”, sostuvo, al tiempo que remarcó que la mayoría de los testigos presenciales, en su mayoría menores que declararon en Cámara Gesell, brindaron una versión distinta, negando la existencia de una picada y describiendo una maniobra evasiva del vehículo.
En esa línea, la estrategia de la defensa apunta a sostener que se trató de un homicidio con dolo eventual y no culposo, lo que implicaría una diferencia sustancial en la eventual pena. Uzair insistió en que no hay pruebas que indiquen que su defendido se haya representado el resultado fatal y aun así haya continuado con su conducta, un elemento central para sostener la acusación más grave.
Respecto al rol de Echegaray, el abogado planteó que su eventual intervención en el hecho será un punto clave, aunque no forme parte del juicio en el fuero de menores. En ese sentido, mencionó pericias que indicarían una posible invasión de carril por parte del otro vehículo, lo que habría obligado a Manzur a realizar una maniobra brusca hacia la vereda. “Si fue sobreseído, surge una pregunta lógica: ¿con quién corría Manzur para sostener la hipótesis de picada?”, planteó.