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Publicado el 9 de marzo de 2026 a las 14:20

El aumento del volumen de operaciones en el mercado bursátil argentino volvió a instalar el debate sobre el interés de los inversores en el país. En ese contexto, el presidente de la Bolsa de Comercio de San Juan, Jaime Rodríguez, analizó el escenario económico actual y el impacto que tienen tanto los factores internacionales como las políticas locales.
Rodríguez explicó que los mercados atraviesan un período de fuerte volatilidad a nivel global, impulsado principalmente por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Según indicó, cada vez que aumenta la incertidumbre internacional también crece el volumen de operaciones, ya que los inversores reacomodan sus posiciones en busca de activos más seguros o con mayor potencial de rendimiento.
En ese marco, el dirigente bursátil señaló que algunos sectores logran capitalizar ese contexto, especialmente el energético. Las empresas vinculadas al petróleo y al gas aparecen entre las principales beneficiadas por el impacto que los conflictos internacionales tienen sobre el precio de la energía.
A nivel local, Rodríguez destacó que el mercado argentino muestra señales de recuperación en su actividad. Recordó que durante varios años el índice Merval operó con niveles muy bajos de volumen, mientras que en la actualidad el interés por los activos argentinos comenzó a crecer.
“Argentina volvió a entrar en el radar del mundo financiero. Aunque todavía no recuperamos la categoría de mercado emergente, algunos fondos de alto riesgo ya están tomando posiciones en acciones y en deuda argentina”, explicó.
Entre los sectores que concentran mayor expectativa mencionó especialmente el desarrollo energético de Vaca Muerta. Empresas como YPF, Vista Energy y Transportadora de Gas del Sur figuran entre las más observadas por los inversores, debido al potencial de crecimiento que presenta el sector.
Otro de los indicadores clave es el riesgo país, que actualmente ronda los 600 puntos. Rodríguez recordó que tiempo atrás superaba ampliamente los 1000, y explicó que su evolución depende directamente del valor de los bonos argentinos.
“El riesgo país se mueve de manera inversa al precio de los bonos: cuando los bonos suben, el riesgo país baja”, señaló. En ese sentido, consideró que Argentina debería acercarse a los 400 puntos para poder acceder nuevamente a financiamiento internacional en mejores condiciones.
El titular de la Bolsa de Comercio también se refirió al manejo de la deuda pública. Explicó que el gobierno continúa utilizando el mecanismo de “rolleo” para refinanciar vencimientos, una práctica habitual en la mayoría de los países.
Sin embargo, remarcó que existe una diferencia importante con la gestión anterior. Según indicó, actualmente el Gobierno mantiene superávit fiscal y ya no recurre a la emisión monetaria del Banco Central para financiar el gasto, lo que mejoró la situación del balance de la entidad.
Además, en las últimas licitaciones de deuda el Tesoro decidió tomar menos pesos de los que ofrecía el mercado, permitiendo que una parte de ese dinero quede circulando en la economía.
De acuerdo con Rodríguez, esa estrategia busca remonetizar el sistema financiero, reducir las tasas de interés y facilitar el acceso al crédito, especialmente para el sector pyme, uno de los más afectados por el alto costo del financiamiento.
Finalmente, sostuvo que por el momento ese mayor circulante no está generando presión sobre el dólar, en parte gracias al superávit fiscal y al ingreso de divisas por la liquidación de una cosecha récord.