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Publicado el 5 de marzo de 2026 a las 11:35

La gestión ambiental en San Juan atraviesa un proceso de reordenamiento institucional y técnico que busca saldar deudas de décadas. Bajo la conducción de Federico Ríos, la Secretaría de Ambiente ha trazado un eje de acción que combina la educación ciudadana, el manejo científico de áreas protegidas y la remediación de pasivos en centros de disposición de residuos.
Uno de los anuncios más destacados es el inicio del estudio de Línea de Base para el área protegida de Valle Fértil. Se trata de un hito histórico: aunque la reserva fue creada por ley en 1971, han tenido que pasar más de 50 años para que el Estado inicie un análisis técnico, geológico, biológico y social profundo sobre sus 800.000 hectáreas. Este relevamiento es el paso previo obligatorio para la confección de un Plan de Manejo que permita una conservación real y una producción sustentable en la segunda zona protegida más extensa de la provincia, después de San Guillermo.
En materia de gestión de residuos, Ríos confirmó un cambio de paradigma en el Complejo Ambiental de Rivadavia. El funcionario detalló que, al inicio de la gestión de Marcelo Orrego, se encontraron con un sistema que operaba prácticamente como un basural a cielo abierto, lo que generaba un impacto negativo en la fauna local, particularmente con la presencia de cóndores y perros cimarrones atraídos por restos cárnicos. Actualmente, se ha procedido al cierre de las celdas de vertido y se ha implementado una nueva disposición final para los residuos orgánicos de origen animal, eliminando el «efecto llamada» para las especies carroñeras y mejorando las condiciones de salubridad del predio.
Paralelamente, la provincia refuerza el programa «Separar Suma», una iniciativa de separación en origen que busca un cambio cultural a largo plazo. Según el secretario, la experiencia internacional —basada en modelos de éxito como el de Corea del Sur— demuestra que la gestión de residuos es un proceso generacional que demanda educación constante. Para ello, se han fortalecido los Clubes Ambientales escolares, extendiendo ahora su alcance a clubes deportivos y ONGs, con capacitación docente avalada por el Ministerio de Educación.
Finalmente, respecto a la creciente presencia de pumas en zonas urbanas y productivas, Ríos fue categórico al señalar que la Secretaría actúa bajo protocolos estrictos de rescate junto a la Policía Ecológica. El funcionario instó a la población a no intervenir y a dar aviso inmediato a las autoridades, recordando que el Puma Concolor es una especie protegida por ley y un eslabón fundamental de la biodiversidad sanjuanina que debe ser reintegrado a su hábitat natural sin sufrir daños.