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Publicado el 5 de marzo de 2026 a las 14:08

Un fuerte conflicto laboral sacude al sector de servicios en San Juan tras el despido de más de 130 trabajadores que se desempeñaban en tareas de limpieza en el Hospital Rawson. El abogado laboralista Pablo Alcalá, representante de parte de los empleados afectados, denunció que la empresa ISCOT desvinculó al personal con una causal que considera “inventada”, lo que habría impedido que los trabajadores accedan de inmediato a medidas judiciales como embargos preventivos.
Según explicó Alcalá en diálogo con el programa La Picada, la situación se originó cuando finalizó el contrato de concesión del servicio de limpieza que la empresa mantenía con el hospital. Tras perder la licitación frente a otra firma, ISCOT procedió a despedir a todo el personal que prestaba tareas en ese establecimiento.
El punto que genera mayor polémica es la modalidad utilizada para los despidos. De acuerdo con el abogado, los 130 trabajadores recibieron cartas documento donde se les notificó que eran despedidos “con causa”, bajo el argumento de reiteradas sanciones disciplinarias y un supuesto mal desempeño laboral que habría provocado la pérdida del contrato.
“Nos llama poderosamente la atención que 130 personas hayan sido despedidas con exactamente la misma causal. En las cartas no se describe ningún hecho concreto, no se indica cuándo ocurrió ni en qué circunstancia. Simplemente se habla de sanciones disciplinarias”, explicó Alcalá.
Para el letrado, esta estrategia tendría como objetivo dificultar que los trabajadores puedan avanzar rápidamente con acciones judiciales para garantizar el cobro de sus créditos laborales. En caso de un despido con causa, primero debe discutirse judicialmente la validez de ese argumento antes de avanzar con otras medidas.
Además del despido, los trabajadores denuncian que tampoco se les abonó el salario correspondiente al mes de enero, pese a haber trabajado hasta el último día. Tampoco habrían cobrado vacaciones ni el proporcional del aguinaldo.
Alcalá indicó que él representa actualmente a 52 de los trabajadores despedidos, aunque el número inicial de afectados supera los 130. En algunos casos, explicó, hubo empleados que aceptaron acuerdos económicos con la empresa por montos inferiores a lo que correspondería según la ley de contrato de trabajo.
“Hay personas con más de 19 años de antigüedad. Cuando uno hace la liquidación completa, entre indemnización, preaviso y antigüedad, estamos hablando de más de 20 sueldos. Sin embargo, las propuestas que se han hecho están muy por debajo de lo que marca la ley”, señaló.
El abogado también remarcó que el conflicto tiene un fuerte impacto social, ya que muchas familias quedaron sin ingresos en pleno inicio del ciclo lectivo. “Estamos hablando de créditos de carácter alimentario. Hay trabajadores que se presentaron a cumplir su turno el 31 de enero a las seis de la mañana y ese mismo día fueron notificados de su despido”, sostuvo.
La situación ya ingresó en una instancia judicial. Tras el intercambio de intimaciones entre las partes y el fracaso de las primeras negociaciones, el caso pasó a mediación judicial obligatoria. Las primeras audiencias están previstas para la próxima semana, donde se intentará alcanzar un acuerdo conciliatorio.
Mientras tanto, algunos de los trabajadores lograron ser incorporados por la nueva empresa que ganó la licitación del servicio de limpieza en el hospital, aunque no fue la totalidad del personal.
Para Alcalá, el caso presenta características particulares que agravan el conflicto. “No es extraño que cuando se termina una concesión haya cambios de personal, pero despedir a 130 personas con una causal idéntica y sin hechos concretos es una situación muy poco habitual”, concluyó.