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Publicado el 2 de marzo de 2026 a las 14:08

La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) atraviesa un escenario de profunda restricción financiera que redefine sus prioridades para el ciclo 2026. Según confirmó el Secretario Administrativo-Financiero de la institución, Ricardo Coca, el presupuesto asignado por el Gobierno Nacional presenta un desfasaje crítico: mientras el sistema universitario estimó una necesidad de 7,28 billones de pesos para un funcionamiento pleno, la actual gestión central otorgó apenas 4 billones. En el caso específico de la casa de altos estudios sanjuanina, de los 223.000 millones de pesos solicitados, solo se acreditaron 120.000 millones, una cifra prácticamente idéntica a la ejecutada el año anterior, con un incremento nominal de apenas el 2%.
Este ajuste impacta directamente en la estructura de costos de la universidad, especialmente en el rubro salarial y de infraestructura. Coca advirtió sobre una pérdida del poder adquisitivo cercana al 30% correspondiente al periodo 2024, que no ha sido contemplada en las actualizaciones recientes. Esta situación está provocando una migración de recursos humanos calificados hacia el sector privado, atraídos por la competitividad de la industria minera, o hacia la docencia provincial, donde los salarios de educación superior superan hoy a los de la órbita nacional.
En materia de obras, el panorama es de parálisis institucional por parte de la Nación. El Gobierno eliminó las partidas para infraestructura y devolvió créditos de organismos internacionales, como el del Banco de Desarrollo (CAF), que estaba destinado a la Escuela de Música. Ante este vacío, la UNSJ decidió intervenir mediante su fondo anticíclico, una reserva estratégica que permitirá financiar la licitación de la Escuela de Música con recursos propios. Se estima que el contrato se firme a mediados de marzo, con un plazo de ejecución de 365 días para su inauguración en 2027.
Pese al recorte, la universidad garantiza la continuidad de las carreras vinculadas a la minería, sector clave para el desarrollo de San Juan ante el interés global por proyectos como Josemaría y Los Azules. Estas ofertas académicas se sostienen mediante convenios específicos con la Provincia y municipios, blindándolas de la crisis presupuestaria directa. No obstante, la creación de nuevas especializaciones que requieren financiamiento de la Secretaría de Políticas Universitarias permanece en suspenso.
Finalmente, ante los cuestionamientos sobre la transparencia en el uso de los fondos públicos, Coca fue tajante al desmentir la falta de controles. La UNSJ implementó el denominado «botón AGN», que permite a la Auditoría General de la Nación monitorear las rendiciones de cuentas en tiempo real. La institución apuesta a la digitalización total de expedientes y la firma digital para maximizar la eficiencia de un recurso que, en términos reales, se encoge frente a la inflación y el crecimiento de la demanda educativa en la región.