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Publicado el 24 de febrero de 2026 a las 19:48

El Gobierno de San Juan y la empresa Vicuña avanzan en la organización de una reunión estratégica para marzo en Vancouver, donde se abordarán fideicomisos mineros, regalías e inversiones en infraestructura vinculadas al desarrollo de proyectos metalíferos en la provincia. El encuentro se da en paralelo al debate legislativo local sobre el esquema de aportes e infraestructura minera, que será tratado este jueves en la Cámara de Diputados.
La confirmación llegó de la voz del ministro de Minería, Juan Pablo Perea, quien en declaraciones en La Picada señaló que el vínculo con la compañía atraviesa una etapa de evaluación técnica y confidencial. “Sobre la posibilidad de que el mineral salga por Chile, estamos en una etapa de evaluación. Son escenarios que se analizan en reuniones con la empresa, dentro de un marco de confidencialidad”, explicó.
El funcionario anticipó que el encuentro con la plana mayor de la firma permitiría “tener un panorama general sobre fideicomisos, regalías e infraestructura”, aunque remarcó la prudencia oficial: “Nuestra política es clara: primero se concreta y después se anuncia. Nunca más al revés”.
En el esquema minero provincial, los fideicomisos constituyen aportes económicos que realizan las empresas para financiar obras de infraestructura pública vinculadas a la actividad. En este caso, una de las intervenciones que aparece en análisis es el ensanche de la Ruta 40 Norte, corredor logístico considerado estratégico para el desarrollo y operación de futuros proyectos mineros en la región.
La eventual salida del mineral por puertos chilenos es otro de los puntos bajo estudio conjunto, en función de costos, tiempos y alternativas logísticas. Desde el Ejecutivo provincial sostienen que cualquier definición se comunicará una vez alcanzados acuerdos formales con la compañía.
Hualilán y la “segunda ola” minera, en la agenda de fondo
En ese marco, el ministro destacó la puesta en marcha del primer proyecto minero de esta segunda ola en San Juan y aseguró que no se trata de un anuncio vacío, sino de un hecho concreto. Se refirió al reciente traslado del primer cargamento de mineral desde el yacimiento ubicado en el departamento Ullum hacia Calingasta, donde se encuentra la planta de procesamiento de Casposo.
“Después de 17 años, la provincia vuelve a ver nacer un nuevo yacimiento de oro. No es un dato menor”, remarcó, en alusión a Hualilán, una mina histórica para San Juan ubicada a unos 120 kilómetros de la capital y a baja altura, lo que permite su operación durante todo el año, sin interrupciones invernales.
El funcionario subrayó el trabajo conjunto entre el Gobierno provincial y la empresa operadora, que venía desarrollando el proyecto desde hace años. “Nosotros vamos a acompañar, pero también vamos a controlar. Tenemos la responsabilidad de que este yacimiento rinda para todos los sanjuaninos”, afirmó.
En relación con los inconvenientes surgidos por el transporte del mineral y el uso de caminos en Calingasta, explicó que todo proyecto minero enfrenta obstáculos, ya sean técnicos, económicos o políticos. En el caso de Hualilán, la particularidad es que, en una primera etapa, el mineral será extraído en Ullum y procesado en otra planta ya existente, algo habitual en otras partes del mundo, pero novedoso para la provincia.
El traslado generó debates en la comunidad, especialmente por el paso de camiones por zonas urbanas. Según indicó, tras distintas reuniones con autoridades municipales y la empresa, se lograron acuerdos para minimizar el impacto social, incluyendo la construcción de un puente Bailey y la utilización de vías alternativas hasta que se finalicen las obras definitivas.
Consultado sobre si el inicio de este proyecto impulsa al resto de las inversiones o si está condicionado por una eventual modificación de la Ley de Glaciares (tema también presente en el debate legislativo de esta semana), el ministro señaló que la aclaración de esa norma es importante para varias actividades productivas, no solo la minería. Aseguró que San Juan cuenta con respaldo técnico e institucional suficiente para realizar evaluaciones ambientales rigurosas, con el apoyo de universidades, institutos especializados y un inventario provincial de glaciares actualizado.
“Somos los primeros interesados en cuidar nuestras reservas estratégicas de agua. Lo digo como funcionario y como padre”, expresó.