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Publicado el 11 de febrero de 2026 a las 1:55

Los tres senadores que representan a San Juan en la Cámara alta concentran, en conjunto, un total de 57 asesores, una cifra que los ubica por encima del promedio y vuelve a poner en discusión el uso de los recursos destinados al armado de equipos parlamentarios. El dato se conoce en un contexto en el que el sistema de asesores del Senado funciona con amplios márgenes de discrecionalidad y escasa rendición pública de cuentas.
El universo de los asesores en el Senado de la Nación se rige por reglas propias y se mueve en una zona de grises administrativos que facilita fuertes asimetrías entre los legisladores. Aunque en los últimos años se evidenciaron recortes y los salarios del personal parlamentario quedaron desactualizados frente a la inflación, la cantidad de colaboradores asignados a cada senador continúa mostrando diferencias marcadas: mientras algunos superan los 30 asesores, otros no llegan a cinco.
Todos los senadores, sin embargo, parten de la misma base. Según una investigación publicada por el diario La Nación, cada legislador dispone de un cupo de 7.338 módulos para la contratación de personal. Con un valor de referencia de $2.554 por módulo, ese esquema equivale a un presupuesto máximo de $18.741.252. En ese marco, el salario bruto del rango más alto de un asesor, identificado como categoría “A1”, ronda los $2,1 millones, lo que permite conformar equipos de alrededor de nueve colaboradores o más amplios si se combinan categorías salariales inferiores.
En ese esquema, la senadora Celeste Giménez, del bloque Unión por la Patria, es la que lidera la nómina sanjuanina con 23 asesores, ubicándose entre los primeros puestos a nivel nacional en cantidad de personal. Le sigue su compañero de bloque y exgobernador de San Juan, Sergio Uñac, quien cuenta con 18 colaboradores.
Por su parte, el senador por La Libertad Avanza, Bruno Olivera, registra un total de 16 asesores. En conjunto, los tres legisladores sanjuaninos reúnen 57 colaboradores