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Publicado el 15 de enero de 2026 a las 20:16

La eliminación de los aranceles a la importación de teléfonos celulares se convirtió en una nueva señal política del Gobierno nacional en su estrategia de apertura económica y alivio al consumo. La medida, que ya entró en vigencia, apunta a reducir precios en uno de los bienes más demandados por los hogares y comienza a generar expectativas concretas en provincias como San Juan, donde el mercado tecnológico sigue de cerca el impacto de la decisión.
Desde el Ejecutivo sostienen que la quita total de aranceles permitirá aumentar la competencia y corregir distorsiones que durante años mantuvieron a la Argentina entre los países con los celulares más caros de la región. En ese marco, la Casa Rosada busca mostrar resultados rápidos en el bolsillo del consumidor, en un contexto donde la desaceleración de precios es uno de los principales activos políticos del programa económico.
En San Juan, los primeros datos ya permiten dimensionar el efecto de la medida. Según precios relevados en comercios oficiales, el iPhone 17 Pro Max de 256 GB se comercializa actualmente en torno a los 3 millones de pesos, aunque el valor teórico sin aranceles nacionales ronda los 2,28 millones, lo que deja en evidencia el margen de baja que podría trasladarse a los precios finales en las próximas semanas. Otros modelos de la misma línea muestran una dinámica similar, con valores aún elevados pero con expectativa de ajuste a la baja.
Desde el sector comercial local aseguran que el impacto será progresivo. “Todavía hay stock ingresado con el esquema anterior, pero la baja se va a empezar a notar cuando lleguen los nuevos equipos importados sin arancel”, explicó un referente del rubro tecnológico en San Juan, que además remarcó que la medida puede ampliar la oferta de modelos y facilitar el acceso a equipos de gama media y alta.
La expectativa también se traslada a los consumidores sanjuaninos, que históricamente comparan precios con Chile y otras plazas del exterior. Comerciantes locales reconocen que la eliminación de aranceles podría reducir esa brecha y desalentar la compra fuera del país, siempre que la baja se refleje de manera sostenida en los mostradores.
Sin embargo, la decisión no está exenta de debate político. Mientras el Gobierno prioriza el alivio al consumo y la competencia, sectores industriales vinculados al ensamblado de electrónicos advierten sobre el impacto que la apertura puede tener en el empleo, especialmente en Tierra del Fuego. El oficialismo, en cambio, sostiene que el esquema anterior generó sobreprecios difíciles de justificar y que el nuevo rumbo busca transparentar el mercado.
En San Juan, donde el comercio y el consumo interno cumplen un rol clave en la economía local, la medida es leída con cautela pero también con expectativa. La eliminación de aranceles a los celulares se suma así a una serie de decisiones que buscan mostrar un cambio de rumbo económico, con efectos concretos en el día a día y un fuerte trasfondo político sobre el modelo productivo y comercial que impulsa el Gobierno nacional.