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Publicado el 3 de diciembre de 2025 a las 14:15

La aparición de miles de peces muertos a comienzos de noviembre en el dique Cuesta del Viento reactivó un conflicto latente en el norte sanjuanino. Lo que inicialmente fue explicado por el Gobierno como un fenómeno natural asociado a la disminución de oxígeno en el agua escaló rápidamente hacia denuncias por contaminación, pedidos de investigación judicial y un resurgimiento del clima antimineros en Jáchal e Iglesia.
Tras el hallazgo, la Secretaría de Ambiente actuó de oficio y elaboró un primer informe técnico que adjudicó la mortandad a desequilibrios propios del cuerpo de agua. Sin embargo, la Asamblea “Jáchal No Se Toca” reapareció con fuerza y vinculó el hecho a un supuesto derrame en la mina Veladero. La agrupación denunció que el municipio llevaba meses sin cumplir la ordenanza que obliga a realizar muestreos mensuales en la cuenca del río Jáchal y presentó una denuncia penal para que se investigue un presunto episodio de contaminación.
Este lunes, la Asamblea difundió un comunicado en el que asegura haber entregado a la fiscalía un informe realizado por la Universidad Nacional de Cuyo con muestreos del 7 de noviembre. Según la organización, los valores de mercurio registrados en el río La Palca coincidirían con los detectados tras el derrame de 2015, lo que, afirman, demostraría un episodio contaminante ocurrido este año. También mencionan la presencia de cloro e hipoclorito de sodio, que interpretan como señales de un supuesto intento de neutralización de cianuro.
El documento difundido por la Asamblea, que no contiene firmas ni sellos oficiales, fue financiado con aportes voluntarios. El texto cuestiona al Gobierno provincial, a informes periodísticos y a la actuación judicial en causas vinculadas a derrames anteriores.
En paralelo, la Secretaría de Ambiente presentó hoy dos informes elaborados por el CIPCAMI, el laboratorio especializado en control ambiental minero-industrial. Los estudios abarcan la totalidad de 2025 y un monitoreo extraordinario del 5 de noviembre. Según los resultados oficiales, no se detectó presencia de cianuro, mercurio ni nitritos en ninguno de los puntos analizados, ni valores por encima de las líneas base históricas de la cuenca.
La justicia deberá ahora analizar estos estudios junto con los informes de la UNCuyo, el municipio de Jáchal y otros laboratorios privados, para determinar si existió o no un episodio de contaminación. El caso vuelve a tensionar la relación entre la actividad minera y las comunidades del norte sanjuanino, en un contexto donde agrupaciones antimineras han retomado protagonismo en varios departamentos