:
Publicado el 25 de noviembre de 2025 a las 14:14

La noticia sacudió al sector minero sanjuanino: Nuton Holdings Ltd., la subsidiaria de innovación tecnológica de Rio Tinto, decidió dar marcha atrás y rescindir el acuerdo mediante el cual podía adquirir el 20% del proyecto Altar. La ruptura sorprendió porque hacía apenas unos meses la empresa había desembarcado en San Juan con fuerza, posicionándose en uno de los cinco grandes proyectos de la provincia y enviando una señal clara de interés estratégico.
Aldebarán, la compañía que conduce Altar y que mantiene el 80% de participación junto a su socio Sibanye-Stillwater, confirmó la decisión este lunes. Según explicaron, Nuton comunicó de manera formal que está reorientando su estrategia global y priorizando proyectos que puedan generar producción en plazos más cortos. Altar, que todavía se encuentra en etapas tempranas de desarrollo y que proyecta un largo camino hasta la explotación, quedó afuera de esas prioridades.
Detrás de este volantazo también aparecen movimientos internos dentro de Nuton y del propio conglomerado de Rio Tinto. En noviembre renunció Olivier, CEO de Nuton y presidente de Five Technologies, y fue reemplazado por su cofundador, Johans Watterson. Otros cambios se produjeron casi en cadena en las empresas relacionadas, marcando un giro más amplio de gestión. En el sector describen este reacomodamiento como un movimiento “modo motosierra”: recorte de gastos, ordenamiento interno y foco en proyectos con repago rápido.
La salida de Nuton del acuerdo de opción obliga a revisar los próximos pasos, pero no significa un quiebre total. Ambas compañías reconocieron que podrían avanzar en un acuerdo de licencia para aplicar la tecnología de biolixiviación Nuton® dentro del proyecto, una innovación que ya se había evaluado para Altar y que podría implementarse sin asociación accionaria.
“Agradecemos a Nuton su participación y comprendemos que su cambio de prioridades dificultó la continuidad del acuerdo. Mantenemos el 80% del proyecto y seguimos avanzando hacia el estudio de prefactibilidad con Sibanye-Stillwater”, expresó John Black, CEO de Aldebarán.
El acuerdo original, firmado en 2024, preveía pagos escalonados: US$10 millones al inicio, otros US$20 millones tras una actualización de recursos minerales, US$30 millones al presentar la Evaluación Económica Preliminar (PEA) y US$190 millones más al alcanzar el Estudio de Prefactibilidad. Ese camino quedó trunco con la decisión comunicada hace pocos días.
A finales de octubre, Aldebarán había presentado su PEA, que proyecta para Altar un capex inicial de US$1.590 millones, una vida útil de 48 años y una planta capaz de procesar 60.000 toneladas por día entre áreas a cielo abierto y subterráneas. La estimación señala una producción promedio superior a las 100.000 toneladas anuales de cobre equivalente, datos que la empresa consideraba claves para avanzar hacia la siguiente fase.
Mientras tanto, el programa de perforación continúa tal como estaba previsto para la temporada 2024-2025 y se extenderá hasta los primeros meses de 2026, cuando las condiciones climáticas lo permitan. Los resultados de estas campañas serán determinantes: con ellos, Aldebarán podrá presentar estudios más precisos sobre recursos y, eventualmente, ofrecer una base sólida a futuros inversores.
El movimiento de Nuton genera ruido porque marca una entrada y salida en cuestión de meses de una subsidiaria de una de las compañías mineras más grandes del mundo. En el sector nadie descarta que haya razones internas más profundas que las expresadas en el comunicado oficial. Pero, por ahora, la posición pública es clara: Nuton reorienta sus esfuerzos a proyectos de avance más inmediato, mientras que Altar sigue su curso con Aldebarán y Sibanye-Stillwater, a la espera de los resultados que definirán su próximo salto.