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Publicado el 20 de noviembre de 2025 a las 14:04

En la tarde de este jueves, a las 17 horas, la Junta Electoral Nacional entregará los diplomas a los diputados nacionales electos por San Juan. Pero el acto, que suele ser apenas una formalidad, quedó atravesado por un movimiento político inesperado: la renuncia anticipada de Fabián Martín, quien debía recibir hoy mismo su proclamación como diputado nacional.
Según se venía analizando desde ayer en el Gobierno provincial, el escenario era delicado. Si Martín recibía el diploma, formalizaba su condición de diputado nacional electo y, a partir de ese momento, cualquier renuncia debía tramitarse directamente ante el Congreso de la Nación. Eso habría implicado un proceso más largo, más expuesto y más costoso políticamente. Por eso, la decisión se precipitó esta mañana: Fabián Martín presentó su renuncia ante la alianza Por San Juan, es decir, antes de asumir y antes de ser diplomado.
La situación es inusual. Se trata de renunciar a un cargo que todavía no se obtuvo formalmente. Pero dentro del derecho electoral existe un procedimiento para estos casos. Tras la renuncia de Martín, también presentó su dimisión Federico Rizo, segundo en la lista, renunciando al derecho a ocupar la banca. Ambos lo hicieron ante la autoridad partidaria de Por San Juan, que luego notificó al Tribunal Electoral Provincial Federal, integrado por Pablo Quiroz, Adriana García Nieto y el fiscal subrogante Fernando Alcaraz.
Este camino evita un conflicto judicial que muchos consideraban probable. Ya existía el antecedente y la jurisprudencia del caso Espert–Santilli en Buenos Aires, donde la Cámara Nacional Electoral intervino por temas de paridad de género y orden de listas. En San Juan, cualquier objeción podía haber derivado en presentaciones, apelaciones y un proceso que amenazaba extenderse más allá de los plazos electorales. La alianza decidió no correr ese riesgo.
Con las renuncias formalizadas y con acuerdo interno, el expediente se encuadró en el artículo 164 del Código Electoral. De este modo, se determinó que Carlos Jaime, hoy diputado provincial, es quien debe recibir esta tarde el diploma de diputado nacional. La propia alianza comunicó al tribunal electoral su decisión y su voluntad política.
Jaime amaneció siendo diputado provincial y concluirá el día con el diploma que lo acredita como futuro integrante de la Cámara Baja. Su asunción se concretará junto al resto de los legisladores nacionales en diciembre.
El movimiento también activa otro cambio: al dejar su banca en la Legislatura provincial, todo indica que Marcela Montaña será quien lo reemplace. Montaña, actual secretaria privada del gobernador Marcelo Orrego, es considerada una figura de absoluta confianza dentro del círculo más cercano del mandatario. Formada, prudente y con criterio político, su llegada a la Cámara de Diputados se interpreta como una incorporación sólida dentro del oficialismo.
La decisión de acelerar todo hoy tampoco es casual. Con la Fiesta Nacional del Sol en marcha, el paro del Foro de Abogados y un fin de semana largo por delante, la atención pública está dispersa. La “infoxicación” de estos días ayuda a que la maniobra quede rápidamente absorbida por la agenda. Difícilmente el tema siga en el centro de la escena cuando la actividad retome el martes.
La ingeniería electoral que se aplicó —compleja pero válida— permitió evitar un conflicto judicial mayor y garantizar la continuidad política del espacio. Todo ocurrió en cuestión de horas. Estratégico, oportuno y milimétricamente calculado.