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Publicado el 12 de agosto de 2025 a las 14:19

La mina Veladero, operada por Barrick y Shandong Gold, presentó oficialmente ante el Ministerio de Economía de la Nación un nuevo proyecto de inversión bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El objetivo es ampliar la planta y desarrollar la denominada “fase ocho”, lo que permitiría extender la vida útil del yacimiento por una década más.
La iniciativa, que ingresó la semana pasada en la Secretaría de Minería de Nación, contempla una inversión estimada en 400 millones de dólares. Actualmente, Veladero cumple 20 años de operación y es el único proyecto metalífero en producción en San Juan. Según confirmaron fuentes oficiales, la presentación fue corroborada por al menos tres canales distintos y ya está en proceso de revisión.
El nuevo RIGI se suma a otras presentaciones mineras recientes en la provincia: la mina Guacamayo que modificó su plan inicial a una inversión de 450 millones de dólares— y el proyecto Los Azules, con un plan de 227 millones de dólares. En conjunto, estas tres iniciativas representan más de 1.000 millones de dólares en potencial inversión para San Juan, a la espera de aprobación nacional.
El proyecto de Veladero busca completar los trabajos iniciados este año en la fase ocho, que ya tiene en marcha obras por 100 millones de dólares. La ampliación incluye varios incisos (A, B y C) orientados a optimizar el procesamiento y aprovechar reservas minerales de buena ley que aún se encuentran en el yacimiento.
Desde que se aprobó el RIGI, las empresas mineras manifestaron su interés en acceder a este régimen, que otorga beneficios fiscales y cambiarios para grandes proyectos. Sin embargo, los tiempos administrativos y la falta de una reglamentación clara en torno a la Ley de Glaciares han demorado su implementación plena.
Para el sector minero provincial, la aprobación de estos RIGI es clave: no solo garantizaría la continuidad de operaciones actuales, sino que podría desencadenar una ola de inversiones estimada en más de 20.000 millones de dólares en los próximos años, considerando proyectos como Vicuña, cuya construcción demandaría más de 200 kilómetros de caminos de montaña, redes eléctricas y campamentos para miles de trabajadores en altura.
De concretarse estas inversiones, San Juan enfrentaría una “crisis de crecimiento”, con desafíos en infraestructura vial, energética y de servicios básicos para acompañar el desarrollo minero. El antecedente de la primera ola de megaminería en la provincia muestra que el efecto derrame hacia comercios, servicios y proveedores es significativo, pero también puede generar presión sobre precios y capacidad instalada.
Por ahora, el destino del nuevo RIGI de Veladero está en manos de la Secretaría de Minería y del Ministerio de Economía de la Nación. Si logra la aprobación antes de fin de año, la mina podría comenzar de inmediato las obras que asegurarían su operación hasta 2035.