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Publicado el 6 de agosto de 2025 a las 14:08

El ministro de Infraestructura de San Juan, Fernando Perea, visitó el programa La Picada y ofreció un amplio panorama sobre la situación actual de la obra pública en la provincia. A pesar de las dificultades financieras que atraviesa el país, aseguró que la provincia mantiene en marcha un ambicioso plan para finalizar viviendas inconclusas, avanzar con el pavimento urbano, y sostener gestiones para reactivar obras paralizadas por falta de fondos nacionales.
Perea explicó que, al asumir la gestión, se encontraron con alrededor de mil viviendas con más del 50% de avance que no habían sido terminadas. En 2024, el objetivo fue completar esas unidades, y para este año se proyecta un 40% más: 1.412 nuevas viviendas. En paralelo, el ministerio realizó una revisión de carpetas adjudicadas que no cumplían los requisitos y logró recuperar más de 200 viviendas, que fueron nuevamente sorteadas. Se prevé realizar un nuevo sorteo similar en septiembre. A mediano plazo, el objetivo es finalizar las 4.500 viviendas heredadas con distintos grados de avance, y ya se proyectan barrios nuevos para iniciar desde cero en 2027.
El ministro también habló de la deuda que Nación mantiene con San Juan. Según detalló, en 2023 se firmó un convenio marco con la Secretaría de Obras Públicas por $11.000 millones. Sin embargo, hasta ahora sólo se recibieron $1.200 millones. Con la inflación acumulada, la deuda actualizada ronda los $50.000 millones. Esta situación ha afectado obras estratégicas como la Ruta 40, financiada por el BID, cuya ejecución se encuentra frenada porque el Ministerio de Economía de la Nación no transfiere los certificados de pago a Vialidad Nacional. Ya hay seis certificados demorados y eso obligó a la UTE responsable a suspender los trabajos. Aunque el BID sigue cumpliendo con sus pagos, la traba está en el sistema nacional, agravado por la eliminación de fideicomisos intermedios.
En cuanto al plan de pavimentación urbana, Perea destacó que el Gobierno provincial invirtió $12.500 millones y ya se alcanzó un 45% de avance. Las obras se retomarán en agosto, tras la pausa invernal. Según explicó, el pavimento urbano no solo mejora la circulación, sino que “levanta el valor de toda una zona”.
Consultado sobre la nueva Terminal de Ómnibus, Perea indicó que el proyecto original de la gestión anterior era demasiado ambicioso para la realidad provincial. En cambio, se optó por un rediseño más funcional: se remodelará la sala principal del edificio actual y se construirá una nueva ala para arribos nacionales. El ministro explicó que el objetivo es transformar la terminal en un espacio activo, con sectores gastronómicos y paseo de compras, que funcione más allá del horario comercial. Consideró estratégica su ubicación, frente al Hospital Rawson y al Centro Cívico, en una zona con alto potencial de crecimiento.
Respecto a la planificación urbana y vial, el ministro advirtió que la actividad minera generará un crecimiento sostenido en los próximos años y que eso demandará más rutas, más viviendas y más servicios. Reconoció que muchas rutas están hoy en condiciones intransitables y que se están explorando alternativas de financiamiento mixto, incluso con el aporte de empresas mineras. Destacó la importancia de no quedarse esperando recursos de Nación: “Una gestión dura cuatro años y tenemos que dejar algo concreto, una ruta, una vivienda”.
Sobre la posibilidad de construir barrios mediante esquemas de participación público-privada, Perea confirmó que ya hay un proyecto muy avanzado con una empresa y el Banco Nación. El modelo implica que el IPV aporte el terreno, la empresa construya y el banco financie. Parte de las unidades quedan como recupero para el Estado, destinadas a vivienda social. El proyecto será enviado a la Legislatura para su aprobación.
En relación con OSSE, el ministro reconoció que la empresa estatal fue recibida en una situación crítica, pero que actualmente se está realizando una reestructuración interna y se adquirieron movilidades nuevas por primera vez en 20 años. Explicó que se está trabajando en mejorar la planificación con los municipios para evitar que se pavimenten calles que luego deben romperse por obras de saneamiento. “Hoy no se pavimenta si OSSE y el municipio no entregan la liberación de traza”, afirmó.
Finalmente, Perea habló sobre el uso de los fondos provenientes de fideicomisos mineros. Confirmó que ya se realizaron reuniones con intendentes y empresas mineras para definir un listado de obras en departamentos mineros que serán financiadas con esos recursos. También señaló que se está evaluando si esos fondos podrían utilizarse para obras viales dentro de esos departamentos, y anticipó que antes de fin de agosto habrá novedades concretas.
Con una visión pragmática, el ministro dejó en claro que la prioridad de su gestión es terminar lo que está empezado, ordenar la planificación urbana y aprovechar al máximo los recursos disponibles. “Si hay fondos, se hacen obras. Si no hay fondos, no se anuncian. Esa es la responsabilidad con la que estamos trabajando”, concluyó.