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Publicado el 16 de julio de 2025 a las 14:33

La minería sanjuanina sumó esta semana un dato clave en su evolución: las empresas que quieran prestar servicios al proyecto José María tendrán mayores chances de ganar licitaciones si contratan proveedores locales. Así lo planteó la operadora del emprendimiento, y ese fue el eje central de una ronda de negocios inédita que se desarrolló entre lunes y martes en el nodo turístico de Pismanta, en el departamento Iglesia.
Participaron siete grandes empresas nacionales, entre ellas Grupo I, Grupo L, y COOKING, que compiten por un contrato millonario para proveer servicios de gastronomía, limpieza y hotelería para la mina. Aunque aún no hay definición sobre cuántas personas atenderán, se estima un volumen diario de entre 500 y 1.000 operarios, lo que se traduce en más de 1.400 viandas diarias.
La ronda fue dirigida exclusivamente a proveedores de Iglesia, Jáchal y Guandacol (La Rioja), y reunió a 260 participantes de rubros diversos: alimentos, panificación, ropa de trabajo, elementos de higiene, servicios de limpieza y logística. Cada proveedor tuvo diez minutos por empresa para presentarse bajo la modalidad de elevator pitch.
Según los organizadores, el 60% de los inscriptos eran de Iglesia, el 30% de Jáchal y el 10% restante de Guandacol. Varios oferentes de otras localidades quedaron automáticamente descalificados por no cumplir con el requisito de pertenencia.
“Fue un intercambio directo y muy intenso. Las empresas quieren ver con quién pueden contar en la zona, y los proveedores locales están dispuestos a profesionalizarse y crecer”, resumió una fuente del evento.
El guiño de la operadora José María no es menor: el desarrollo local comienza a jugar un rol definitorio en el ecosistema minero. Ya no se trata solo de cumplir con normas ambientales o técnicas, sino de asegurar impacto económico directo en las comunidades más cercanas a los proyectos.
Para los proveedores, esta política abre una puerta concreta a la inclusión. Para las empresas oferentes, representa un nuevo desafío: estructurar su servicio en función de lo disponible en el territorio.
La licitación aún no está cerrada. Se espera una definición hacia fin de año, pero la ronda dejó un mensaje claro: en la nueva minería, quien contrata local, juega con ventaja.