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Publicado el 23 de junio de 2025 a las 12:44

En diálogo con el programa de streaming Es Lo Que Hay, el profesor y analista internacional Eduardo Carelli analizó el creciente clima de tensión geopolítica en Medio Oriente, y si bien descartó por ahora un escenario de guerra nuclear o una Tercera Guerra Mundial, alertó sobre las consecuencias económicas globales que podría acarrear el conflicto.
“Estamos lejos de un conflicto nuclear y también lejos de una Tercera Guerra Mundial, pero no por eso debemos subestimar lo que está ocurriendo. La verdadera amenaza inmediata es una escalada económica de gran magnitud”, sostuvo Carelli.
El especialista hizo especial hincapié en la posible afectación del comercio energético global si llegara a cerrarse el estrecho de Ormuz, una zona estratégica que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico. “El 25% al 30% del petróleo que circula diariamente en el mundo pasa por ese punto. También lo hace el gas natural licuado que Qatar exporta a Europa y Asia. Un eventual bloqueo por parte de Irán tendría un impacto directo y severo en los precios internacionales del crudo”, explicó.
En los últimos días, Irán advirtió sobre la posibilidad de interrumpir la navegación por esa vía, en el marco del recrudecimiento del enfrentamiento con Israel, país que, según información difundida por medios internacionales, habría bombardeado instalaciones clave en territorio iraní con el respaldo de Estados Unidos.
“Por ahora, el conflicto se limita a acciones militares puntuales. Israel e Irán están en el centro del escenario, y Estados Unidos se ha involucrado activamente este fin de semana. Sin embargo, Irán no posee armas nucleares. El objetivo del ataque parece ser limitar cualquier posibilidad de que las desarrolle”, precisó Carelli.
En este sentido, el profesor recordó que Irán afirma que su programa nuclear tiene fines pacíficos y que, hasta ahora, no cuenta con uranio enriquecido en niveles necesarios para fabricar armas atómicas. Sin embargo, como los acuerdos con Occidente se han quebrado, el estado actual del programa es incierto.
“Es probable que los recientes ataques hayan afectado seriamente la infraestructura nuclear iraní. Las defensas antiaéreas del país fueron neutralizadas por Israel, y su fuerza aérea, golpeada por la acción conjunta con Estados Unidos”, sostuvo.
Carelli concluyó señalando que, aunque una guerra de alcance global no parece inminente, las consecuencias de esta crisis ya se sienten en los mercados. «La geopolítica está otra vez condicionando a la economía global», advirtió.